Inconformismo
Por Carlos en Jugo
Cuando los niños/adolescentes están en el colegio se quejan de las pruebas, de los horarios, de los profesores, de la forma de impartir la educación, de los padres, las reuniones, los compañeros… Quieren crecer pronto para llegar a la universidad, donde se es más independiente, los profesores no están encima de ellos diciendo que estudien. Allí no hay que cortarse el pelo según las normas del colegio ni se usa el estúpido uniforme.
Cuando están en la universidad se quejan de la presión, demasiadas pruebas — en mi U se llaman certámenes — en muy poco tiempo, o la infraestructura, que no tienen plata, la falta de libros… Quieren terminar pronto para poder trabajar y ser realmente realmente independientes. Ganar su propia plata sin tener que dar cuentas a nadie. Poder gastarla en lo quieran, no tener que preocuparse de la tarea del lunes o el laboratorio del martes. Se extraña lo relajado que era la época del colegio…
Cuando trabajan se quejan del exceso de pega, de los horarios, el jefe negrero que no hace nada y gana mucho, el colega flojo pero “mamón” y regalón del jefe, los bajos sueldos, lo caro de las cuentas, no queda tiempo para divertirse… Quieren subir rápidamente de puesto para llegar a ser gerentes y tener esa vida de lujos y placeres que sólo pocos pueden darse… Se extrañan los tiempos de universitario.
La verdad es que yo solo hasta aquí he llegado, pero por lo visto los gerentes también se quejan. Tienen que trabajar más que nadie, incluso los fines de semana, reuniones, responder por los cagazos de sus empleados, dar cuentas frente al directorio. Y lo dueños y accionistas también deben quejarse, tal vez quieran ser presidentes o dictadores de algun pequeño país, o tal vez, incluso quieran conquistar el mundo. Quien sabe…
Siempre pedimos más. Somos inconformistas por esencia, lo que, a mi parecer, no es malo. Pero también debemos ser realistas y saber hasta donde queremos, y hasta donde podemos llegar. Hay gente que vive feliz en el campo arando la tierra y otra que es feliz dirigiendo grandes empresas. Lo importante es tener claro el norte, y eso es lo difícil….


